Altura: tres controles críticos antes de subir
El trabajo en altura requiere atención constante. Un error pequeño puede generar una caída con consecuencias graves. Antes de iniciar cualquier tarea, conviene aplicar controles simples que fortalecen la seguridad y ordenan los movimientos desde el inicio.
Equipos en condiciones para trabajar con seguridad
Verificar el estado del arnés resulta fundamental. Las cintas no deben mostrar cortes, endurecimiento ni marcas que indiquen deterioro. Las hebillas deben ajustarse con firmeza y sin holguras. El punto de anclaje también merece revisión: tiene que ser resistente, estar ubicado a la altura adecuada y permitir un movimiento estable.
Entorno ordenado y libre de obstáculos
Un suelo nivelado, sin objetos sueltos ni herramientas dispersas, permite subir y bajar con seguridad.
También conviene revisar que no existan cables cruzados ni superficies resbaladizas. Si la tarea ocurre cerca de aberturas o bordes, resulta útil reforzar la protección perimetral. Esta organización reduce distracciones y ayuda a mantener la concentración en cada paso.
Planificación clara antes de comenzar la tarea
Un trabajo en altura bien planificado reduce riesgos. Definir la secuencia de acciones, coordinar con el equipo y asignar responsabilidades mejora el orden general. Además, permite anticipar necesidades como el uso de líneas de vida o barandas provisorias. Explicar el procedimiento antes de subir crea un entorno colaborativo y prepara a todas las personas involucradas para actuar con criterio.
Cuando estos controles se aplican de forma constante, el trabajo en altura se vuelve más seguro y previsible. Cada revisión aporta un margen adicional de cuidado y permite que la tarea avance con firmeza.
