Actualidad sanitaria / Técnicas de prevención

LA IMPORTANCIA DE LA VACUNACIÓN CONTRA EL COVID

15/06/2021

Etiquetas: , ,

*Por la Dra. Patricia Méndez – Medicina Laboral en Provincia ART.

La vacunación masiva es la forma más eficaz de prevenir enfermedades: ha permitido un gran control e incluso la eliminación de enfermedades infecciosas como la viruela, enfermedad que causo la muerte a millones de personas desde el año 10.000 a.C. y fue erradicada en 1970. Esta estrategia preventiva le enseñará a nuestro sistema inmunológico a que responda de una forma más eficiente frente a las enfermedades que nos rodean y así, cuando realmente estemos en contacto con determinado patógeno, nuestro sistema inmune ya entrenado, lo atacará de forma más eficaz.

Los movimientos anti-vacunas, la falta de estrategias de intensificación de la vacunación, la inadecuada vigilancia epidemiológica o, como ocurre actualmente con la pandemia del COVID-19, la escasez e inaccesibilidad a nivel masivo del inóculo, llevan a brotes o a epidemias de enfermedades que podrían prevenirse y devienen en consecuencias serias para la salud de la población general, no sólo para cada individuo.

En este momento en Argentina, las vacunas contra el COVID-19, son la segunda mejor estrategia para prevenir la enfermedad causada por este virus. La primera es cumplir los protocolos, aún estando vacunado o recuperado de la enfermedad. En el contexto actual, frente una elevada circulación comunitaria del virus, hay mayor riesgo de contagio, tanto para personas vacunadas como no vacunadas. Sin embargo, cuanto mayor sea el número de personas vacunadas, la probabilidad de contraer el virus será menor.

La vacunación contra el COVID-19es una herramienta de prevención dirigida a reducir las formas graves y complicaciones de esta enfermedad. El impacto en la circulación viral y la interrupción de la transmisión requiere de la realización de estudios que lo demuestren. Por eso, es fundamental continuar con las medidas de protección, como el uso de tapaboca o barbijo, las medidas de higiene de manos y respiratoria, la ventilación de los ambientes y el distanciamiento social.

En nuestro medio, hay varios tipos de vacunas, en donde lo que varía es la plataforma, es decir, el mecanismo a través del cual se le presenta a nuestro sistema inmune, el virus (o la parte de él) cuya acción se pretende bloquear.

Las 3 plataformas principales son:

  • Vacunas con virus inactivados o atenuados: utilizan el virus SARS-CoV-2 previamente inactivado o atenuado, de modo que no provoca la enfermedad, pero sí genera una respuesta inmunitaria. Es la plataforma utilizada por la vacuna Sinopharm, por ejemplo. Es la plataforma de las vacunas contra el sarampión, la varicela, la poliomielitis, la hepatitis A, el virus del papiloma humano, la fiebre amarilla, entre muchas otras.
  • Vacunas con vectores virales: utilizan un virus distinto al SARS-CoV-2 (en este caso un adenovirus), genéticamente modificado tal que no pueda provocar enfermedad, pero sí pueda producir proteínas del SARS-CoV-2 para generar una respuesta inmunitaria segura. Las plataformas de vectores virales son utilizadas en vacunas contra el ébola, el MERS y en terapias génicas. Es la plataforma utilizada por las vacunas de AstraZeneca (también conocidas como Oxford o Covishield), Gamaleya (Sputnik V), Cansino y Johnson & Johnson (Janssen).
  • Vacunas con ARN y ADN: es un enfoque novedoso que utiliza ARN o ADN genéticamente modificados para generar una proteína que por sí sola desencadena una respuesta inmunitaria contra el SARS-CoV-2. Las plataformas de ácidos nucleicos (ARNm y ADN) son innovadoras, de reciente desarrollo y actualmente solo están disponibles las vacunas licenciadas recientemente. Es la plataforma utilizada las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna.

Es importante respetar los esquemas e intervalos interdosis establecidos por las instituciones sanitarias de cada jurisdicción. En muchos casos se ha optado priorizar la vacunación con primera dosis de una mayor cantidad de población y diferir la segunda dosis más allá de los 21 días establecidos por los esquemas iniciales. Esto no debe alarmarnos ya que tras la vacunación cada individuo genera anticuerpos que confieren protección durante al menos 6 meses. Pero con la vacunación también se generan células de memoria que reconocen y eliminan células infectadas durante periodos más largos. Entonces, cuando se aplica la segunda dosis la cantidad de anticuerpos y células de memoria aumentan y se refuerza nuestra inmunidad.

No es, por el momento, una vacuna que se encuentre en el calendario obligatorio ya que hay escasez a nivel mundial. Por eso es importante reforzar y difundir en nuestro entorno y a nuestros seres queridos, la importancia de la vacunación. No importa cuál es la empresa farmacéutica que la manufacture, ni el origen de donde proviene, ni si tiene en un estudio de fase 3 hecho hace varios meses, un 92% ó un 97% de eficacia: eso hoy es anecdótico. Hoy la mejor vacuna, para nosotros y para quienes nos rodean, es la vacuna puesta.

Su dirección de correo electrónico no será publicada.