Bienestar

LA NUTRICIÓN EN LA CULTURA PREVENTIVA

22/04/2021

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*Por Gisela Pattarone – Médica en Medicina Laboral de Provincia ART.

Son numerosas las investigaciones que destacan como campo de acció, abordar a los pacientes con recomendaciones de nutrición independientemente del motivo de consulta. Se han comenzado a unir ciertos puntos de cada una de las enfermedades crónicas no transmisibles con las formas de la alimentación.

En nuestro país las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) son la principal causa de muerte y discapacidad. Acorde a los datos epidemiológicos publicados por el Ministerio de Salud en la Resolución 1083/2009, sólo dos grupos de causas, cardiovasculares y cáncer, son responsables de la mitad de todas las muertes y comorbilidades en Argentina1.

¿Cómo se relaciona la alimentación con las enfermedades crónicas?

Este tipo de enfermedades crónicas se las asocia a la presencia de ciertos factores de riesgo evitables. Uno de ellos de comportamiento es la alimentación no equilibrada.

Diferentes tipos de alimentación se encontrarían en relación con el desarrollo y la promoción de una inflamación crónica que forma parte de las bases fisiopatológicas de cronicidad de enfermedades tales como obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, así como también ciertos tipos de cáncer.

¿Qué es la inflamación crónica?

La inflamación se trata de una respuesta de los diferentes tejidos a un agente que provoca un daño que hace que las células (como eucocitos fagocíticos, anticuerpos, proteínas del sistema de complemento) y moléculas encargadas de la defensa de éste, pasen de la circulación a la localización específica donde son necesarias.

Se trata de una respuesta protectora que, en ciertos casos, al volverse crónica, resulta perjudicial por su mecanismo de perpetuidad. Las reacciones inflamatorias son subyacentes a enfermedades comunes tales como artritis reumatoide, aterosclerosis, fibrosis pulmonar y además se ve implicada en una variedad de enfermedades crónicas metabólicas tales como la obesidad, diabetes tipo 2, e incluso Alzheimer y algunos tipos de cáncer.

¿Cómo la nutrición puede generar efectos antiinflamatorios y actuar como prevención?

Los alimentos por su naturaleza se constituyen en vehículos de un amplio rango de compuestos, que reciben diversas denominaciones: fitoquímicos, fitonutrientes, y otros referidos a las sustancias activas que tienen un rol en la modulación de la respuesta antiinflamatoria.

Los compuestos con esta acción suelen ser los alcaloides, terpenoides, flavonoides, isotiocianatos, carotenoides, y los ácidos grasos polinsaturados. Muchas investigaciones han demostrado los efectos antiinflamatorios de la alimentación basada en plantas y alimentos integrales2.

De esta forma las recomendaciones postuladas como sinónimo de nutrición antiinflamatoria se orientan a maximizar el consumo de alimentos ricos en nutrientes y minimizan los productos de origen animal, incluidos los lácteos y los alimentos procesados ​​con azúcar, sal y aceite añadidos.

Además, una dieta de alimentos integrales de origen vegetal promueve el aumento del consumo de verduras de hoja verde, verduras, frutas, legumbres y granos integrales como alimentos básicos, ya que se ha demostrado que los beneficios de una dieta basada en plantas y alimentos integrales influyen sustancialmente la prevención y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, así como en muchas enfermedades malignas comunes, ya que actúan sobre los factores de riesgo modificables para enfermedades cardiovasculares y numerosos cánceres (Bodai BI, 2018)3.

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Referencias:

1.Res. 1083/2009. Estrategia Nacional para la Prevención y Control de Enfermedades no Transmisibles y el Plan Nacional Argentina Saludable. Ministerio de Salud.

2.International Journal for Vitamin and Nutrition Research (2008), 78, pp. 293-298. https://doi.org/10.1024/0300-9831.78.6.293.

3. Bodai BI, Nakata TE, Wong WT, et al. Lifestyle medicine: A brief review of its dramatic impact on health and survival. Perm J 2018;22:17-025.

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