Columna del Experto

¿CÓMO PREVENIR LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL?

05/05/2021

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* Por Gisela Pattarone – Médica en Medicina Laboral, Provincia ART.

Para introducirnos en este tema, comenzamos definiendo la tensión arterial como la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos sanguíneos: arterias, arteriolas, capilares, etc. Esta fuerza ocurre de manera continua y cíclica en cada latido del ciclo cardiaco. La hipertensión arterial, o tensión arterial elevada, es una condición patológica en la que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo cual puede dar lugar a producir un daño agudo y/o crónico.

La tensión arterial se expresa mediante dos cifras: la primera (tensión sistólica) representa la presión que ejerce la sangre sobre los vasos cuando el corazón se contrae o late, mientras que la segunda (tensión diastólica) representa la presión ejercida sobre los vasos cuando el corazón se relaja entre un latido y otro. Acorde a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) cifras superiores a 140/90 mmHg de presión arterial es considerado Hipertensión.

La hipertensión es el principal factor de riesgo para muertes por enfermedades cardiovasculares. Las enfermedades cardiovasculares se encuentran dentro de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT). Acorde a los datos epidemiológicos publicados por el Ministerio de Salud en la Resolución 1083/2009, sólo dos grupos de causas: cardiovasculares y cáncer, son responsables de la mitad de todas las morbilidades y mortalidades en nuestro país1.

¿Qué síntomas provoca la Hipertensión Arterial?

Ocurre que muchas personas ignoran que presentan hipertensión debido a que muchas veces la condición se manifiesta de manera silente y/o sin signos de alerta.

Pueden presentarse desde síntomas inespecíficos como dolores de cabeza intermitentes, hemorragias nasales, alteraciones visuales, acúfenos y alteraciones en el ritmo cardiaco hasta síntomas más evidentes como náuseas, vómitos, confusión, ansiedad, dolor torácico y temblores musculares.

¿Qué complicaciones pueden presentarse?

Ante uno o varios episodios de hipertensión arterial no controlada puede presentar daños cardiacos graves. Ante una tensión arterial elevada, las paredes de las arterias se vuelven más rígidas lo cual puede provocar que se reduzca el flujo de sangre y oxigeno que llega a diferentes órganos, siendo entre estos el corazón, el cerebro y el riñón los más susceptibles.

Este aumento de presión acompañado de disminución de flujo puede provocan en el corazón una condición llamada angina de pecho, manifestada principalmente por dolor torácico. Junto con el característico evento de infarto de miocardio (células musculares del corazón). Estas situaciones prolongadas en el tiempo pueden llevar a situaciones clínicas secundarias, comúnmente emparentadas, como la insuficiencia cardiaca lo cual disminuye las funciones de bomba del propio órgano y un ritmo cardiaco irregular como la fibrilación ventricular, que puede conllevar la muerte súbita.

La hipertensión puede también causar la obstrucción o la rotura de las arterias que llevan la sangre y el oxígeno al cerebro, lo que provocaría un accidente cerebrovascular y puede causar daños renales que generen una insuficiencia renal.

¿Cómo prevenir y tratar la Hipertensión arterial modificando el estilo de vida?

La hipertensión arterial, en su mayoría de las causas, es la consecuencia de un conjunto de factores biológicos, factores del estilo de vida y factores sociales.

La guía de Prevención Primaria de la Enfermedad Cardiovascular 2019 del Colegio Americano de Cardiología/Asociación Americana de Cardiología (ACC/AHA)2 reúne en un documento único todas las recomendaciones entre las cuales se destacan:

Nutrición: Se prioriza la ingesta de vegetales, frutas, legumbres, nueces, granos enteros (no procesados), fibra vegetal, proteínas magras vegetales o animales (de preferencia pescado).  Se destaca que hay componentes dietéticos que incrementan el riesgo cardiovascular como el azúcar, los edulcorantes de bajas calorías, las dietas con alto contenido de hidratos de carbono, como así también las de bajo contenido de carbohidratos, los granos refinados, las grasas trans, las grasas saturadas, el sodio, las carnes rojas y las carnes rojas procesadas.

Ejercicio y actividad física: Recomiendan que el adulto realice por lo menos 150 minutos de actividad física de moderada intensidad por semana o 75 minutos semanales de actividad física vigorosa.

Así también hace referencia a la cesación tabáquica como factor principal condicionante para mejorar la capacidad vital junto con controlar los valores de glucemia en sangre y los niveles de colesterol3.

Es importante acompañar los cambios referidos a nutrición y ejercicio con un buen descanso que es una parte esencial en nuestros días, tanto para permitir que nuestra energía se renueve, así como para que nuestro cuerpo realice funciones protectoras y sanadoras para nuestro propio organismo. Los hábitos tienen que ver no solamente con la cantidad de horas sino con el cómo descansamos donde es importante ciertas acciones como no tomar bebidas estimulantes antes, disminuir la exposición a la luz de las pantallas de los elementos electrónicos y reducir el ruido ambiente lo que sea posible.

Sin dejar de lado los factores sociales que impactan de manera positiva en todo cambio de estilo de vida que se realice para mejorar nuestra salud. Esto son: desarrollar estrategias para controlar el estrés y formar/mantener relaciones interpersonales positivas. Para el estrés la meditación o el mindfulness son actividades que permiten entrenar nuestra atención ya que resulta necesario entender que nuestra mente continuamente crea pensamientos pero que no implican realidades y/o verdades para gestionar nuestras emociones y acciones. Como seres somos sociables por naturaleza e implica desarrollar nuestras emociones en sociedad, aprender a escucharnos y ser empáticos. Si bien el contexto actual limita las formas, no deja de ser importante poder adaptarnos a la misma para continuar fomentando buenas relaciones.

Para finalizar es necesario mencionar que en numerosas ocasiones la Hipertensión arterial va acompañada de un tratamiento farmacológico necesario. Tal como los medicamentos requieren una individualización, así también las modificaciones del estilo de vida deben adaptarse a las características clínicas de cada individuo con el fin de simplificar y facilitar adherirse a cumplir las recomendaciones.

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1.Res. 1083/2009. Estrategia Nacional para la Prevención y Control de Enfermedades no Transmisibles y el Plan Nacional Argentina Saludable. Ministerio de Salud.

2. 1-2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease. WRITING COMMITTEE MEMBERS

3. G. Coll de Tueroa. Modificaciones del estilo de vida en pacientes hipertensos. Atención primaria, vol. 22. Num 9, noviembre 1998

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